CiU dice que el cierre de la mezquita de Lleida llega con 10 años de retraso
Edició22-07-2010 |www.abc.es
Lleida, 22 jul (EFE).- El grupo municipal de CiU de Lleida ha afirmado hoy que el cierre provisional de la mezquita mayoritaria de la ciudad por exceso de aforo llega tarde, ya que la situación que ha provocado su clausura es la misma desde hace 10 años.Según ha informado la formación nacionalista, este cierre no se ha producido hasta ahora pese a las numerosas quejas de los vecinos de la zona, que han denunciado en reiteradas ocasiones el exceso de aforo del local.
Además de exceso de fieles, los vecinos también se han quejado de que la acera frente a la mezquita quedaba invadida en numerosas ocasiones, ocasionando problemas de movilidad y riesgo para los transeúntes.
"Los leridanos hubieran agradecido que la tolerancia cero que ahora se muestra con tanta contundencia se hubiera aplicado desde el primer momento. De esta manera se hubiera evitado el rechazo que la instalación de las mezquitas genera entre los vecinos en general", señala CiU.
Los convergentes recuerdan que su formación ha reivindicado en los últimos años el cierre de una mezquita, "que siempre ha ocasionado problemas", y también ha pedido en varias ocasiones que se agilizara el traslado de este lugar de culto a otra zona.
"El grupo municipal de CiU tilda de fracaso la gestión del alcalde Ros (PSC), que tras 3 años y medio de anunciar la solución de este problema, se ha mostrado incapaz, con su política de manga ancha, de resolverlo", señala la formación nacionalista.
CiU concluye señalando que "la situación es la misma de hace 10 años, con una mezquita absolutamente obsoleta y generadora de problemas vecinales y un traslado absolutamente paralizado".
El Ayuntamiento de Lleida decretó ayer el cierre provisional del local al constatar que se estaba cuadruplicando el aforo máximo permitido, al acoger a más de 1.200 fieles.
Los responsables de la mezquita hace años que buscan un nuevo local. Ante este problema, el Ayuntamiento intervino y cedió el uso de un solar en el polígono industrial para la construcción del nuevo templo, que por ahora no ha tirado adelante, principalmente por falta de la financiación necesaria.
Hasta que se construya el nuevo templo, el consistorio permite que todos los viernes de verano -la época de mayor afluencia de fieles debido al aumento de temporeros de religión musulmana- los fieles vayan a rezar bajo la marquesina del parque de los Camps Elisis. EFE.